La investigación gira en torno a un compuesto llamado C13 que estimula la acción de la enzima regulatoria del metabolismo AMPK, con el objetivo de ajustar los niveles de azúcar y grasa de nuestro organismo simulando la acción 'quema grasa' del deporte. "La enzima puede ayudar a personas que no pueden tolerar la práctica rigurosa y continuada de ejercicio", apunta Kei Sakamoto, científico de la compañía, refiriéndose a personas con movilidad limitada fruto de la vejez, la diabetes o la obesidad.