Cuando el hotel supo que las 100 habitaciones que se proponía reservar por 10 noches para un "grupo gubernamental" serían utilizadas por el Departamento de Servicios para personas sin hogar (DHS, por sus siglas en inglés), se negó a culminar el proceso de reserva. "Este es un hotel, no un refugio", afirmó el gerente Pierre Merhej, añadiendo que "tenemos un negocio y una reputación que mantener, y pretendemos que siga siendo así".